Conozco a Mariza, como cariñosamente le decíamos en el
colegio, desde que tenia 10 años. Es el personaje más alegre y burletero, que
alegro los años de infancia de muchas de nosotras. Sus papas, la tuvieron
cuando sus hermanos ya eran mayores; asi que disfrutó mucho el hecho de ser la
niña de la casa y la crianza como hija única; de ahí nacia toda la alegría que
desprendia!
Precisamente ese tipo de crianza, le dio los privilegios y
responsabilidades de ser hija única, y en este caso la única mujer de su casa.
Dentro de los privilegios que siempre observe en su familia, estaban el de un
papá absolutamente enamorado de cada
pose, travesura, logro, tristeza o fantasía de su hija crespita y una
mamá muy ecuánime, reposada, amable, sonriente y fuerte, lo que le daba el
equilibrio y neutralidad que siempre demostró nuestra Mariza.
Estas mismas características a lo largo de la vida la han
acompañado y le han ayudado a sobrepasar los inconvenientes y luchar por sus
metas mas anheladas.
Hace unos años, Maria Isabel se encontraba realizando su
carrera universitaria en la capital del país; y en una de las salidas con sus
amigos, conoció a Daniel.
Daniel es un mexicano que visitaba frecuentemente a Colombia
por sus proyectos empresariales y esa noche también departia con sus
compañeros. Fue un flechazo.!
Este par de personajes, comenzaron el camino hacia lo
inevitable! Unir sus vidas , sueños y metas en busca de la felicidad conjunta y
el amor incondicional. Sin embargo, tenían que tomar una decisión. Daniel,
tenia como base de su compañía la ciudad de Monterrey en Mexico y
profesionalmente era mejor establecerse en esa ciudad, que permancer en
Colombia. Para Mariza, era alejarse de su familia y para ese entonces alejar a
sus papas de su nieta, quien ya con 10 meses de vida, estaba creciendo entre
Bogotá y Bucaramanga y entre los viajes de ida y vuelta de su papá.
Monterrey fue la elección.
“Fue muy fácil, tomar la decisión de irnos a vivir a México, yo me encomendé a Dios y a la virgen de Fátima”
Maria Isabel, en esos días que tenía que decidir, se acercó
a la iglesia de la virgen de Fátima y en un papel que encontró dentro de su
cartera, le escribió con letras de su corazón, su mayor deseo: ”tener una
familia como la que ella había tenido, y poder darle a Sofia un hogar. Amar a
Daniel y ser una esposa conforme al corazón de Dios, dispuesta a ser cuello en
la relación matrimonial. Tener fuerza para dejar el país y enfrentarse a una
cultura totalmente nueva”. Puso la carta frente al altar de la virgen, se
persignó y salio de la iglesia confiando en su respuesta.
“Recuerdo que fui y le escribi una carta a la virgen y la deje en la iglesia, …y aquí estoy, en Monterrey! –cuenta Maria Isabel mientras sonríe.
Sus papás la apoyaron
y según cuenta mariza, se hicieron los relajados! Sabe que la extrañan, pero le
dieron seguridad ante las decisiones que ha tomado, no han sido una
preocupación para ella, siempre la impulsan
a seguir adelante.
Un amigo de su esposo le dijo el día antes de viajar a México,
que empezara a llorar desde antes, porque monterrey era una ciudad de círculos
cerrados. Pero Maria Isabel es una mujer, autentica y sin barreras mentales,
que no se dejó amedrentar por ese comentario.
“Yo no me puse esas barreras y me he dedicado a dar una
buena imagen de mi país… porque no soy la mujer que venden en las novelas , soy
real!” En su infancia Mariza pasaba las vacaciones en aguachica y eso marcó una parte de mi vida, porque le
permitió relacionarse con persona de todos los colores y sabores y eso le
enseño a ser humilde y a aceptar a todos, sin importar su condición. Eso
le ayudó a este cambio de país.
Los Colombiamos viajamos con el estigma del narcotráfico a
donde vamos, pero viajar al país que en ese momento comenzaba a vivir la guerra
que nosotros ya habíamos dejado atrás, podría parecer difícil para muchos, pero
como en la popular serie “dejémonos de vainas” agarro sus maletas, su niña y se
fue para Monterrey! Su nuevo pueblo!
Los Mexicanos y los Colombianos compartimos un continente,
pero somos muy distintos en nuestras costumbres, alimentación y en la forma de ser, aun siendo latinos, no nos
parecemos. Los colombianos somos muy dulces para hablar y tratar a las personas,
aun si son desconocidos; en Mexico es distinto, sin decir que son malos,
simplemente son diferentes.
” y aquí son duros… al principio lloraba por todo… pensaba que todos me querían ofender.
Maria Isabel, estaba completamente sola, con un bebé,
aprendiendo a ser mamá y esposa en una cultura desconocida. Llegaba a algunos
lugares con su hija y quería calentar un tetero y con solo pronunciar la
palabra la ignoraban. Nadie toma “tetero” en México, pero si biberones! .Tuvo
que aprender muchas cosas y ponerse dura, para sobrevivir, pues su meta estaba
puesta en un estándar mucho más alto: su familia. A veces pensaba que en
Colombia si quería hacer algo, pues se iba a la casa de una amiga o a la de su
mama, pero allá estaba sola, su esposo seguía viajando y la familia de su esposo vive en otro estado o departamento. No
tenia a nadie, solo a ella misma, a su hija y a la promesa de la Virgen , en
que todo estaría bien.
Al paso de un tiempo corto, ella lo asimiló: Te adaptas o te
comen!! – expresa con voz fuerte y certera, al referirse a cualquier tipo de
sociedad. No se trata de lo que uno quiere, sino de lo que debe de hacer para
sobrevivir.
Lo primero que hizo Maria Isabel fue, entrar a clases de
estimulación temprana. Allí conoció a dos de sus actuales mejores amigas
mexicanas. La apoyaron en muchas cosas, le fueron mostrando la cara linda de
mexico, de su cultura de brazos abiertos, de familia grande, de comidas enormes
y deliciosas y de valores familiares arraigados.
“Tenia que ocupar mi mente, porque hay momentos del dia en que uno llega a tal punto de locura que deja de ser mama para convertirse en bruja.” – y se rie, como siempre, sin parar y con la picardía que la caracterizan.
Daniel, su esposo; encontró en su “preciosa” una bendición.
Con ella ha aprendido el significado de la mujer pujante y berraca santandereana
y también la dulzura y sensualidad de la mujer Barranquillera. Ella le da su
lugar de hombre de la casa y el se siente el Líder de la manada. Como
matrimonio joven, aun se encuentran en la etapa de acoplamiento, y como todos
tienen sus días dulces y otros mas picantes. Su norma de oro es nunca decir algo
que después no puedas retirar. El respeto es el límite, Si se pasa ese límite; ese
día se acabó.
“Hay días que lo amo y adoro y otros en que busco en la cocina el chile mas picante y mas fuerte que tenga, para echarselo su sopa”.
A Daniel le toco
aprender a comer fusión Colombo-mexicano, y disfrutarlo, pues era comer sazon colombiano
o morir de hambre.
Maria Isabel, decidió, hacer una especialización de su
carrera, y al terminarlo siguió con un MBA. Combinaba su vida de mama y esposa,
con sus estudios y lo logró. Está Especializada en gerencia de mercados y MBA
en calidad y productividad. Esto era algo que ella sentía,debía hacer como
mujer, sin embargo seguía enfocada en su familia y decidió tomar sus títulos universitarios
y colgarlos debajo de su mayor titulo: SOY MAMÁ.
Sofia es una monita hermosa con la misma sonrisa de su mamá
y la razón de ser del papá. Esta en un colegio que no es laico, pero donde la instrucción en valores es muy fuerte,
y los papas son maestros dentro del colegio, asi que tienen la opción; al menos
un dia a la semana, de ser parte del proceso de formación. El colegio capacita
a los papás y ellos se involucran en todo. Yo estoy metida en todo curso, asignación
o tarea del colegio- dice Mariza.
“me hace feliz ser parte del proceso de formación y quiero que sea feliz más allá de un genio matemático, afirma.
Poder ser parte del aprendizaje que vive su hija en una
cultura difrente a la que ella se crió, es como volver a estar en el colegio,
con la ventaja de no tener que pasar por los traumas de cada etapa. Ella
recuerda mucho, cuando empezaron las fiestas de Quince años; había mucha presión
entre las niñas de su edad. En una de esas reuniones, no la sacaron a bailar ¿porque?
Se preguntaba .. Fue duro. Era sentir que no era aceptada. Pero ahora con
sofia, puede aprender y enseñarle a dar
menos importancia a ciertas cosas y a valorar las que al final la convertirán en
una mujer de admirar.. como su mamá.
Todo funciona dentro de lo normal en la vida de esta mamá,
tiene la fortuna de tener un esposo que le da la posibilidad de estar en la
casa con mi hija y actualmente dirige su propia compañía importadora de chocolate
colombiano. Lo escogió, porque se identifica totalmente con el producto y la
hace sentir cerca de su tierra. Está haciendo patria!
Y entonces la vida te sorprende, y no necesariamente la
sorpresa es buena. Isabel, su mamá no se ha sentido bien y decide visitar al
medico. Le piden que se haga unos exámenes, pero desde que llego al cateterismo
,no la dejaron volver a salir del hospital. Su corazón estaba muy mal.
No me querían decir la verdad completa, pero ante la
gravedad de la situación mi hermano, me llamo y me explico todo.Impotencia
total, desespero, desconocimiento médico, dolor en el alma y sobre todo
distancia, eran los sentimientos que embargaban a Mariza al conocer la noticia.
Ellas hablaban todos los días y esto era algo totalmente inesperado. Corrió
apoyada por su esposo e hija a hacer todos los trámites para viajar a Colombia;
y pudo llegar a estar con su mamá una semana después.
“Yo estaba lejos y sentía que cada minuto que vivía yo; era
el último de ella”
Le hicieron tres bypass y un reemplazo de valvula mitral.
Antes de entrar al quirófano Maria Isabel le susurró al oído: “Tienes prohibido
dejarme”.
Fueron 10 horas sentada en la sala de espera; se le caían
mechones de pelo, literalmente. Cada vez que salía una enfermera pensaba lo
peor. Ella era una mamá joven que necesitaba de toda la experiencia de su mamá
para poder cumplir con su sueño; quien mejor que ella que era el ejemplo de
como llevar un matrimonio y sacar a delante a una familia, para guiarla en su
camino.
Isabel esta perfecta, y es la típica abuela alcahueta,
hablan todos los días y a Mariza no le importa
que cada vez que la visitan, hecha a perder a Sofia.
Maria Isabel entendió que el mejor legado que dejamos a los
hijos como padres es que aprendan a ser felices y que eso no significa
necesariamente que tengan que ser millonarios , que si se persevera y se es
constante se logran los sueños; ella tiene su familia soñada, su hogar , a sus
padres y a su hija a quien quiere dejar como legado el deseo de tener también una
familia y ser una mujer orgullosa de sus raíces Colombo-Mexicanas que haga
patria a donde quiera que vaya, que confié su destino a Dios y entienda que el
compromiso lo es todo y que el compromiso con ella misma.
Gracias mariza, por dejarme contar un pedazo de tu historia,
desde los ojos de Amor a Mano. Las mujeres que se quitan la capa, para ponerse
el delantal son las que han hecho verdadera historia! Eres una heroína!
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